Al no existir inclinación, los operarios tienden a confiarse y a olvidar que siguen trabajando a gran altura. Esta relajación es una de las principales causas de accidentes, ya que fomenta el acercamiento a bordes desprotegidos sin la debida precaución. Delimitar claramente las zonas de tránsito, usar protecciones colectivas o hacer obligatorio el uso de equipos de protección individual (EPI) conectados a una línea de vida es crucial para frenar los excesos de confianza.