Los almacenes logísticos modernos están diseñados para maximizar el espacio y facilitar el paso de robots o transelevadores, dejando pasillos minúsculos para el personal técnico de mantenimiento. El reto arquitectónico es integrar sistemas anticaída de perfil muy esbelto y poca altura , que no interfieran en absoluto con la maquinaria automatizada y garanticen una prevención de riesgos total sin atascar la cadena logística.