En cubiertas industriales, la acumulación de polvo, suciedad, hojas o nieve hace que los lucernarios se camuflen y se mimeticen con el resto del tejado (como la chapa o el panel sándwich). Al volverse prácticamente invisibles, el riesgo de pisarlos por error se dispara. Delimitar estas zonas, utilizar protecciones perimetrales, como barandillas, o implantar protecciones elevadas que se vean claramente, es clave para la prevención de riesgos y para guiar al trabajador por zonas seguras.