No todos los postes son iguales: existen torres de celosía, postes tubulares de hormigón, de madera o de fibra de vidrio. El gran reto técnico es fijar una solución de seguridad sin taladrar ni debilitar la estructura original. Esto requiere anclajes versátiles mediante abrazaderas o flejes de alta resistencia que garanticen que, en caso de impacto, la fuerza de la caída se distribuya correctamente sin colapsar el mástil.